dijous, de juny 19, 2008

Oddland

Mi buzón aparece abarrotado de ofertas de viajes que no voy a dudar en descartar, y de debates vecinales sobre hacer o no fiestas en la piscina. Ante las dos disyuntivas, sólo quiero disfrutar del sol en mi refugio de viento y polvo, bailar otra vez en el tejado. Y desentumecer los músculos que no recordaba que tenía.
Entre ellos la lengua. Hablar hablar hablar... no me siento sola, y eso me da coraje. Nuevos amigos, nuevas confidencias, y un verano, una vez más, lleno de expectativas.
Tras unas cervezas he oído relatar cómo la comunicación fluye entre palabras. Cómo las envidias no son sólo más que miedo, y cómo las cosas que valen la pena se esconden en paraísos extraños. Y a veces nos perdemos en laberintos espirales, sencillamente porque caminamos sin en realidad querer ir hacia donde vamos, con una certeza de que esperando esperando, conseguiremos nuestro sueño.
Le he dicho adiós al gato de Cheshire mientras mi gata jugaba al escondite: ahora sólo tengo un camino, y es dejar de tener miedo.

1 comentari:

xavi ha dit...

we shall overcome! guanyarem!