diumenge, d’agost 15, 2010

Mosaico de identidades



Una de las lecciones más importantes de Lisboa está siendo interiorizar la complejidad de las miradas de los europeos. Nuestras identidades juegan un papel importante en nuestra concepción del otro, y según mi experiencia, es algo positivo, y evolutivo. Desde el primer encuentro en el que empiezas a comportarte intenando amoldarte al prejuicio de la nacionalidad del otro (no saludamos igual a otro español, a un paisano de tu cuidad, a un nórdico o a un asiático, la efusividad mediterránea contempla que otras culturas puedan ser menos físicas) hasta descubrir que cada individuo, más allá de su origen tiene características particulares (sólo se consigue a través del conocimiento prolongado), nos encontramos en un proceso maravilloso.
Lisboa en agosto no me está dando la oportunidad de conocer muchos lisboetas, pero sí de enamorarme de la ciudad y de compartir ese entuasiasmo con otros ciudadanos del mundo. Y en ese diálogo (cuando lo hay, también encuentras quien con el prejuicio tiene suficiente para hablarte permanentemente de otra manera), Lisboa está siendo una pequeña capital de Europa, con esa mezcla de saudade legendaria y esa alegría genética que sentimos en verano, con una modernidad artística que pugna con un país que ve de lejos la prosperidad de otras naciones. Con muchas facetas por descubrir, y que además estoy viendo de forma poliédrica, también desde los ojos de mis compañeros, tan extranjeros como yo.

divendres, d’agost 13, 2010

dissabte, d’agost 07, 2010

Déjà Vu: Erasmus in Lisbon

Lamento haber tardado tanto en volver a escribir, desde que empecé las clases el miércoles casi no he tenidoi tiempo para nada.
La Universidad de Lisboa es, tal y como intuí la primera vez, un polo muy acogedor, que exhala esa energía cálida. Ya desde el primer momento, fui conociendo gente, y aun no pasa día que conozca a más y más. Hay muchos repetidores de los cursos de verano, lo que es una buena señal. Así pues, ya tengo mi grupito de amigos (que varía entre 7 y 30 personas) que día a día nos vamos conociendo a la vez que intentamos chapurrear el portugués, y cuando este falla (vamos con gente de todos los niveles), en inglés.
El mismo miércoles, después de descubrir la cantina (puedo comer allí por 2,20 euros, ¿cuándo vamos a aprender aquí?) ya quedamos por la noche en La Brasileira, nuestro punto de encuentro. Es muy positivo que sea ese lugar porque llego instintivamente, yo que ya me perdí por Alfama el lunes pasado, con mapas y todo. Y estoy muy orgullosa porque es donde está la estatua de Pessoa. Fuimos por Barrio Alto, donde también fuimos ayer. El jueves fuimos a la playa de Costa de Caparica, y ayer la universidad nos preparó una fiesta de bienvenida, de 17h a 20h con comida y bebida libre en el Jardim das Letras, con un dj chill out que permitió que todavía el ambiente fuera más cálido y veraniego. Tal vez demasiado, porque los profesores insistían en bailar...
Después teníamos un intervalo hasta nuestra cita en La Brasileira, y como mi apartamento está en Rossio (una especie de mezcla entre Plaça Catalunya y Plaça Reial), invité a un grupito a tomar vinho verde y pizzas en la terraza de mi apartamento. Luego fuimos de cócteles por Barrio Alto (donde seguí conociendo gente interesante!) y acabamos en Lux, la discoteca más chic de Lisboa, que pertenece a John Malkovich (y cuya decoración es maravillosa, aunque estoy viendo que Lisboa es un gran polo de creatividad). De camino, el taxista me contó que la famosa Casa dos Bicos se convertirá en un museo dedicado a José Saramago, que su viuda lo está moviendo. Será una excusa más para volver a Lisboa.
Esta tarde vamos al Castillo del Rey Jorge y mañana a la Torre de Belem y al Monumento de los descubridores. Pienso cargar las alforjas con Pasteis de nata...
Así que lo único que me falta es encontrar tiempo para descansar y ensimismarme... Al acompañar a algunos Erasmus, y por el ambiente europeo, tengo la sensación un poco de repetir el mío (que no fue nada típico), por esa sensación de vivir el momento y mantener los ojos bien abiertos. Tal vez sea una gran actitud que cargar en la maleta.

dilluns, d’agost 02, 2010

Mais poesia

If you would be a poet, discover a new way for mortals to inhabit the earth.

If you would be a poet, invent a new language anyone can understand.

If you would be a poet, speak new truths that the world can't deny.

Read between the lives and write between the lines.

Ferlinghetti - Poetry as insurgent art
(Libro encontrado en la Fnac Lisboa)

diumenge, d’agost 01, 2010

Lisboa connection

Día difícil. No ha sonado el despertador a las cinco para prepararme para la partida, suerte de la llamada de mi padre. Pero no sé si la partida precipitada me ha ayudado. Llevaba días sin dormir, y al final la tristeza se había apoderado de mí. Dejo aquí (aquí siempre es mi hogar) demasiadas cosas, demasiadas personas a las que quiero ahoa más que nunca -la luz del tiempo siempre ilumina las amistades verdaderas, y da nuevas oportunidades al alma- y que no esperaba que me viniera tan poco en gana mi nueva aventura. Supongo que la elegí con demasiada antelación, dictaminando que necesitaría una huída, cuando siento que acabo de tenerlo todo bien cogidito, por una vez en mucho tiempo.
Estaba yo triste, de paseo pero con gafas de sol, intentando ocultar unos ojitos anegados, cuando pasada la Praça do comercio, subiendo por la Rua Augusta tras el arco encuentro un espectaculo de calle. En mi paseo ya he visto que en varios puntos de la ciudad sacan la cultura a la calle, entre otras con la excusa de los océanos. Pero este espectáculo era distinto. Unos seis comediantes, tres hombres y tres mujeres, vestidos con atuendo colonial (pero que no me era muy familiar, tal vez fuera portugués simplemente) recitaban ante una modesta multitud, parte de ella sentada en cojines. Recitaban a Fernando Pessoa, a Nietzche y a otros poetas. Invitaban al público a salir a imitarlos. Si hacía falta, les facilitaban un poema breve con algun truco farandulero, incluso consiguieron que el público portugués cantara con ellos una poesía musicada, que debe de ser muy popular por aquí. De alguna forma, conseguí sonreír, y hasta se me pasó un poco la congoja anterior. La poesía es una patria universal. Aunque solo hace dos días de mi recital, obviamente, no me atreví a salir. Pero me he sentido muy reconfortada, más optimista. Tanto, que he encontrado donde compré con mi familia pasteis de nata, y me he hecho con unos cuantos. Estoy agotada y melancólica, pero mientras hay poesía hay esperanza.