dijous, d’agost 31, 2006

Identitats desordenades, esmorzar a Cassiopea

Ahir em van explicar que Cassiopea ha esclatat, la constel·lació orgullosa. Esmorzo adormida de nou, després d'haver somiat amb les tres verges insignificants per a la càmera de Sofia Coppola, les més intrigants per mi. Corren temps extranys, i en aquest pis on el porter ja em saluda, es barregen com en un crisol diferents identitats, que només entenc juntes perquè són meves. La biblioteca, la discografia, els objectes, les imatges... tot és un desordre en el seu lloc. Comparteixo desordre emocional i fantasmes amb la nimfa amb cara de nena i el rocker del carmí a les ungles mentre sopem en un restaurant surrealista.
Una de les meves identitats fugitives, una de tantes, marxarà amb ell per pintar-li els ulls abans que pugi a l'escenari. Una altra dormirà fins crear un llargmetratge revelador que acabarà amb la crisi de valors d'una tercera, que és la que ara escriu. Una altra recuperarà el temps perdut amb una bona amiga. Las cinquena triomfarà sobre el fantasma de Canterville, i li retornarà la humanitat. La sisena composarà una cançó per demostrar que l'enyor és una forma de bellesa. La setena es multiplica ad infinitum, i només duu a sobre un passaport. Però el problema de les identitats és que, tot i que complexa i potser irreconeixible, només en tenim una, que és la que triem, tot i que fem volar coloms amb totes les històries que no viurem. Tot i el pas dels anys, com va dir un post anterior, envellim i, malgrat els actes, disfressats de comformisme, som més somiadors que abans.
Per ara segueixo sense definir-me, com una gota d'aigua al punt del migdia despietat. I en Leo és Maggie, la dona forta d'imatge dèbil per estar encadenada a un home que no la estima, la bellesa que aixeca sospitar malgrat ser pura, la traïció que plana sobre la més gran de les fidelitats. La història reconvertida. Benvinguda a casa, Maggie.

dimarts, d’agost 29, 2006

Ronroneando

Con la torpeza impropia de tu especie, husmeas y corres arriba y abajo, como buscando un Fisterra en este paraje artificial que, a pesar de todo, te refugia del abandono, de las tormentas de este agosto, de las piedras de los chiquillos, del hambre y los perros también abandonados. Se me hace extraño saber que mi cara es la primera que has visto, después de que la enfermedad se llevara el contacto cálido de tus hermanos. Un rostro que no reconocerás como familiar, con el que te será diferente el comunicarte...pero que intenta dártelo todo, todo lo que el mundo te ha arrebatado. Con esa cara de mapache después de que te limpie los ojos (nunca podré sustituir a una gata...) pareces menos un león en miniatura. Ya sabes llamarme para que te haga caso. Pequeñajo, será cierto que las mejores cosas llegan cuando menos te lo esperas... no eres precisamente un souvenir de aquel aparentemente apagado pero siempre sorprendente paraje, pero para los dos, esto es un comienzo. Que viva setiembre, de nuevo.

I feel too young to die - South San Gabriel (The Carlton Chronicles)

diumenge, d’agost 20, 2006

The ghost of...

Esta plaza me ha visto crecer. Ha chequeado cada uno de mis veranos. Los tejados tostados, las golodrinas en la hiedra son un tribunal desde mis ojos de forastera. Ellas son ajenas a lo que veo en mis propios ojos imaginando su memoria. Para hacer balance de la mía, me leo en antiguos escritos. Supongo que encontrarme es el premio de la inmortalidad de escribirse, si resistes al reproche, a la nostalgia y a la tentación de encaramelarte con un pasado que no fue tan lírico como lo contaste.
Me descubro más dura, mucho menos dulce e inocente que antaño. Será la edad. Disimulamos el extrañar a alguien, el escalofrío del tiempo no compartido. Oculto la compasión, las ganas de emerger de las cenizas de viejos fantasmas. Mis personajes tienen más historias que sueños. ¿Y yo? He empezado a temer al silencio. Pero mis momentos se sinceridad se cuentan más dificilmente que las estrellas sobre este pueblo. Y la pasión de ellos me hace estremecer, más que cuando eran otros, cansados, quienes se sinceraban. Todos envejecemos. Hay días que el desenfreno de los veinte me parece una danza de la muerte medieval, sólo que desteñida de igualdad. Pero queda algún verso inolvidable, alguna historia que aún me constituye. Será que de algo sirve escribir, ya que quizá en realidad no soy (como he creído ser alguna vez) una piedra esculpida por el tiempo. Dicen mis abuelos que sonrío igual que de niña. Cada día sé menos cosas; no sé si es eso lo que se lleva el miedo. O será el rock'n'roll.

dilluns, d’agost 07, 2006

Enyor

Algú sap per a què serveix l'enyor? Aquesta boirina espessa que zumzumeja com una libèlula, alimentant els canvis d'humor...aquesta mel espessa de records i miratges...aquest passejar per la carretera com una gata perduda, mirant a la lluna i estant enlloc alhora...
I és igual que faci el compte enrere. T'imagino, et somiejo, fantasejo amb un conte constant, recordo totes les dolces petiteses, les rutines calmades, les paraules i els silencis. Sense patir... demà et torno a veure!

Siete horas, ¡te voy a volver a ver! :)
- Bebe -

dimarts, d’agost 01, 2006

AGOST

Postal desde el polvoriento y cálido pueblo de cada verano. Nada nuevo, algún cotilleo de terraza, algún nacimiento, cena y pocas expectativas. Desde este lugar siento que los tiempos sólo cambian para mí. Esa ilusión forma parte de mis vacaciones. Y dejar que el mail se llene al máximo. Y disfrutar de las sobremesas con cada miembro de la familia, y de algún otro placer frugal, como la amistad. Ya lo decían los griegos, la calidad de vida estaba en la paz de la villa. Y algún placer lírico, como el añorar ligeramente y convertir esa bocanada de aire tibio en inspiración.
Pronto llegaran las moras, las canciones bailables, los reencuentros, los discos rallados por el polvo, las siestas y el fin del insomnio... Y con la calma, mi conocida capacidad de darle vueltas a las cosas. Auguro un verano diferente, no sé por qué. Pero por una vez, no me preocupa demasiado. Mi brújula funciona correctamente, y adónde lleve la marinada...lo sabré mañana.

Que arribi l'agost, feixuc i mandrós
que ens fa recordar la bellesa del temps que passa a poc a poc.
- Els Pets -