dilluns, d’octubre 31, 2005

Urbanitas

Torno d'anglès xerrant amb dues companyes. Estem a la vora de l'abisme entre el sarcasme i el plor perquè una d'elles ha assistit a un procés de selecció de CVs per a una cadena de TV. Faig trasbord. El músic de Sagrada Família (sempre és un diferent) ha plegat ja. A l'espera del meu vagó cap a una estona de pau, em dóna temps de llegir un conte. No em penedeixo gens d'haver comprat aquest llibre, malgrat el record del dia que el vaig comprar em porti a postals que voldria cremar per veure si el foc encara pot purificar instantànies pètries. Entro i sec, vull seguir llegint. L'home del meu costat no aparta el seu braç rosat i crispat del lloc on hauria d'anar el meu clatell, ja cansat del dia. Fa pudor a alcohol, té els peus sobre el seient de davant, i a la cara, una mirada lasciva cap a les cuixes generoses de la dona del davant. Fa temps potser hagués sentit llàstima per aquest miserable, però ara... no em queda gens de respecte... sento ràbia. No puc llegir. Compto els segons. Potser estaria més tranquil·la si em canviés de lloc. Però la dona del davant em llampegeja amb els ulls, i no marxo. A la seva parada, l'home es tambaleja, i la seva mà llisca per les mitges de la dona, i babeja una frase imperceptible. La pobra fa una mirada d'escàndol i ajuda al seu voltant. Fins quan es podran creure amb el dret d'aquestes violències, que ens fereixen la intimitat dels nostres moments de festa, que ens condicionen l'estètica i que ens fan estar pendents i temeroses?
Baixo a la següent. El noi recolzat a la porta sembla sortit d'un film que podria projectar l'In-edit festival. Samarreta dels guns'n'roses, ungles negres, i una cinta texana com la del Boss en la època que m'hagués agradat conèixe'l. Recolza el seu pes sobre una guitarra que no porta, en el seu defecte, sobre el seu canell. Els cabells li cauen sobre la cara, i em sobta trobar en els llavis una ferida, com si un cop de puny li hagués estripat les paraules. Sembla trist. Li diria alguna cosa, però noto el cansanci al clatell. És la meva parada. Vull baixar. I tornar a agafar un avió.

So Sally won't wait, she feels it's too late
as were walking on by
Her soul slides away
but don't look back in anger
you'll hear her say...

- Oasis... -

dilluns, d’octubre 24, 2005

Palabras, apenas

No abuses de mi inspiración
no acuses a mi corazón
tan maltrecho y ajado
que está cerrado por derribo.

Por las ranuras de mi voz
se filtra la desolación
de saber que éstos son
los últimos versos que te escribo.

Para decir 'con dios'
a los dos nos sobran los motivos.

- Sabina -

dimarts, d’octubre 18, 2005

Dulce de vuelta


"Buenos Aires, bella terra", recital poético-musical a cargo de Dinosaurios

De vuelta de nada, y a por todas. Tenía ganas de verme desde otra ventana. Un espectáculo para condensar las canciones que creía que este viaje no había tenido. Y las palabras, sencillas, recitadas con la rapsodia natural argentina, son también mías, por sonreír desde la oscuridad de una segunda fila, donde antes nunca me hubiera situado. El tema de El padrino me remite a una peca inconfundible en el mundo, y una avalancha de carcajadas incomprensibles se ven sofocadas por miradas de reprobación. Y miro a los ojos de mis compañeras. La que entiende porque lo vio también. La que entiende porque desea compartirlo. Y de pronto todo es tan fácil. El tiempo, el espacio...todo es soñar...y empujar tus sueños al abismo que te obliga a cumplirlos. Espero que la montaña rusa en la que se convierten mis días sea en realidad un teleférico.
Al otro lado de la línea telefónica ya no hay suspiros, sino una risa cómplice. Ya no me azora hablar con desconocidos, reírme de la casualidad y mirar de frente a mis preguntas. No es que me hayan contagiado una cierta disciplina de dejarlo todo al albedrío del caprichoso destino, pero ya no me hunde la idea de no controlarlo todo. Porque las sorpresas son el dulce del día. Y me sorprendo a mí misma dando por fin más importancia a un gesto de alguien que se aproxima, una palabra, un guiño, una oportunidad tomada, que a todas las miserias que siguen en mis cinco esquinas. Siguen hablándome desde las páginas, desde la radio, desde las calles y desde los sueños. Siguen estando ahí. Pero, confundida y caótica, siento que la primavera (que dejé en la dirección austral) está a punto de empezar, en medio de un otoño menos melancólico de lo acostumbrado. Gestos importados son las yemas de un árbol lejano, que crecerá en el tiempo. Ni Lenga, ni Ñire, ni arrayán (?)...pero con la corteza tibia y plateada, y la savia color dulce de leche.

divendres, d’octubre 14, 2005

Missing Argentina


Blues de una nostálgica. Candela lloraba lejos del abrazo ajeno ayer, angustiada por la nostalgia de lo que aún no ha ocurrido, porque hay corazones que sobrevuelan la realidad...hasta quebrarse o inventarla. Por fin tengo en papel las imágenes. Sirve de poco, porque estando acá sueño con Bariloche, Ushuaia...donde aún recibo cartas de los míos. O de los que creo míos.
Es más duro el retorno de lo que creía. Un escalofrío me recorre cuando oigo un acento del sur. Llena mi vacío todas las sonrisas que se me caen de los labios, cuando se esfuman como un vaho entre la lluvia porque el otro ya mira hacia a otro lado. Aún alguien suele sonreír al otro lado del café cuando le hablo del Perito, de Uhsuaia, San Telmo o el Bosque Tallado... Ingenuamente, creía que la Patagonia me devolvería una soñada habilidad para contar historias...voy a contar hasta diez. Y me calmaré.
Todo empieza y todo tiene un final
hay que pensar
que la tristeza también se va
-Jorge Drexler-

dissabte, d’octubre 08, 2005

Ruedan las estaciones

- Y...sí...en realidad sí necesitaríamos una dependienta acá.
La librería de Ávila, a dos cuadras de la Manzana de las luces, promete guardarme un sitio.
- Cuando vuelvan, pásense por acá, que las invito a un asado.
- Escríbanme si quieren...bueno, no dejen de hacerlo...
- Pero...por qué llegaron tan tarde?
Los argentinos no lo ponen fácil a la hora de dejarlos atrás. Y en San Telmo todas las fachadas de mis suenos gritan que se pueden alquilar. La milonga me hizo dormir tranquila, aunque mi estómago se retuerza en los pocos momentos de tedio como una esponja de espinas.
Voy a aterrizar (mis maletas quieren quedarse...) en el renacer del otono de mi ciudad condal. Llegué en el fin gris y esperanzador del invierno, y nos marchamos con un espléndido sol de primavera iluminando los rincones de la ciudad, que me parece hoy más descarnada, enorme y apasionante que antes. Buenos Aires...Ushuaia...El Calafate...El Chaltén...Puerto Madryn...Bariloche...El Bolsón...Buenos Aires...Madrid....Barcelona...ruedan las estaciones, y en cada una, una historia que espero recordar...todas las historias merecen ser contadas...y dejo el olvido a su antojo; al fin y al cabo, acá aprendí que los recuerdos, las vivencias, son tan imprevisibles como el destino y la casualidad...

Buenos Aires 2001 - Ismael Serrano

dimarts, d’octubre 04, 2005

Another shared song

La vida es a veces, sencillamente, una conversación de pub. Todo pasa entre esos muros, oculto entre canciones (ayer fue "Yellow"... para los melómanos), cervezas y un par de ojos que sienten lo que escuchan. Las historias quizá sean siempre las mismas: anhelos, orgullos, soledades y sueños rotos. Pero nosotros, también pasajeros, somos distintos, mutables y valiosos. Los canallas se caracterizan por ser los vulnerables más valientes de la humanidad.
Que viva la música, tras el silencio necesario.

Berlina / Wilkenny (Bariloche, Argentina)

dilluns, d’octubre 03, 2005

Transmutación en Hobbiton

De cada caída, un golpe de suerte. La buena estrella marca aún nuestra ruta. Este país, del que añoraré tanta ternura que emana de sus poros, aún nos da sorpresas... Ayer fuimos a El Bolsón, y se convirtió antes de llegar, gracias a la magia de su paisaje (el espejo de los lagos refleja la mirada de uno mismo) en el segundo lugar de Argentina en el que podría llegar a vivir. Ideologías aparte, más allá de la artesanía, la bohemia y el ecologismo, por casualidad conseguimos ir al Bosque Tallado. Una frase atravesó mi mente, dicha hace años. "A fuerza de golpes y ultrajes los troncos se convierten en imágenes". No creo en el dolor necesario. Aunque es posible que las cicatrices nos hagan más bellos, y sí, seguro, más fuertes. El ascenso fue duro, y la inesperada nieve al final me convenció de otra contradicción obvia en la que nunca antes caí. Cuanta más ropa me desprendiera, menos cantidad de agua helada volvería conmigo, inmunizándome la piel.Y el bosque fue el logos. En la nieve, esculturas de madera tallada emergían del suelo para gritar sus historias. Un incendio hace años dejó la zona derruida, pero el trabajo de los artesanos, no ya del Bolsón, sino de todo el país, convirtieron algunos de los troncos en formas sinuosas, mostrando diferentes visiones, distintas miradas. Siempre acaba volviendo la primavera. Y entre la nieve, gritaba la tierra, y dos manos, con fuerzas opuestas, firmaban un lazo eterno. Una caperucita recuesta su cabeza sobre el unicornio que velaba. Un quijote alado, patrón de los idealistas, tiembla con una estalactita colgando de una de sus minúsculas alas. Y el viento no aulla más. De camino a Bariloche, descubro una canción de Neil Young. Llevaba un año en el mp3, quién sabe porqué la escucho ahora.

Et parce que ma peau est la seule que j'ai
Que bientôt mes os seront dans le vent
Je suis né dans cette caravane
Et nous partons, allez viens
- Raphael -