Pese a que no me gusta recordarla (¿a quién sí?), he descubierto que no puedo quedarme desamparada de mi adolescencia. Llevo hoy la ropa que entonces soñé tener, he leído libros que quería leer, y viajado adónde ya entonces quería ir. Y he vibrado de muchas formas desde entonces.
Pese a que yo también oculto una parte de ella, creo en los túneles del tiempo. Hay instantes en que puedes catapultarte a las ilusiones y sueños que tenías, y revivirlos con toda la fuerza. Y es como si emergieras tú misma de las preciosas cenizas que han abonado la flor que eres hoy, y sientieras la sangra más roja.
Gracias L., por mostrarme que aún no he envejecido lo suficiente como para olvidar (Never Forget) que se puede volver a mejor (Back for good).
All I do each night is pray...
Madrid, cursos de pan casero en mayo de 2026
Fa 3 mesos


Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada