dilluns, de setembre 11, 2006

Desafío

La libertad es elegir los caminos deshabitados, y parar en medio de la nada, donde sólo se entiende al viento. La honestidad es reconocer canciones, también tristes, en escenarios de amigos que nunca partieron, que siempre esperan junto a la carretera.
Habrán otros principios y nuevos finales, pero la amistad seguirá siendo el motor. Una buena conversación, una empatía mútua y muchas ganas de vivir.
Temblando te levantas después de oír una melodía que te ha convertido en el centro de una aburrida terraza de domingo, y te ha alejado hasta los cometas a la vez que nadie te veía volar.
Tuviste frío, y una cazadora enorme, con el signo 'Freedom Time' te cobija. Te observan. Te juzgan. Te critican. Te etiquetan. Y en el fondo, apenas saben nada de ti. Yo me levanto con mi espalda bien erguida, y me olvido de las miserias. Vuelvo a la mesa donde está el 'xampú' y sí (eso que tanto odias) la bohemia. Será que soy extranjera. Será que somos más jóvenes. Sin desdeño, con el poder de la dulzura invencible, demostramos que vivir, antes que esperar, es lo más apropiado. Dejémonos de historias. Hay que ahorrar energías para el próximo viaje.

1 comentari:

Adriano Galante ha dit...

Grandes palabras las suyas, querida. Tanto que casi me quedo sin ellas. Ya lo dijiste todo. Gracias. Gracias. Gracias.

And stay wild!!!