Tan pronto como el wild man se ha ido a Singapur, yo constato que su regalo llegó a poseerme hasta convertirme en lo que hoy respiro.El mediodía me apelmaza en un sofá vacío empolvado de la luz del verano, y melodías lánguidas me recuerdan que soy melancólica hasta la punta de los dedos. Y por el frío en ese lugar, me doy cuenta que es la psique la que me controla, y aunque no hace ni seis horas que un vuelo se lleva la mejor mitad de mí a Stutgart , ya te extraño.
Vagabunda en mi casa, pisando fuerte en las calles del Gótico, me cuento todo lo que te contaré cuando volvamos. Gata faldera, sin hogar pese a tener raíces. Me quedan 24 horas para fugarme a esa patria adoptiva, y estaré pensando en una esquina del país germano donde la cerveza es tibia y los kirie son los más hermosos.
Me evado estos días entre solicitudes curriculares para no enfrentarme cara a cara a lo importante. Las gatas siempre cruzamos de costado, y nos colamos en las rendijas. Nos estiramos al sol "panxamunt" y jugueteamos con las polillas. Eso me descubro haciendo, ahora que te echo de menos, sólo de saber que estás lejos. Transatlanticism naufraga en mi maleta, y habrá millones de viajes aún. En este de hoy, te dedico ese instante mío donde mis ojos pierden el mundo y gobiernas mis sentidos. Ronroneas. Ya te veo.


2 comentaris:
...Y yo ya espero junto al mar tu vuelta al hogar, siguiendo tu rastro de paz interior.
Pisa fuerte, deja tu huella, como la que dejaste en mí esa noche de invierno, que ni el vendaval más violento ha podido ya borrar. Y si ni un puñado de kilómetros entre nubes lo destrozaron, pocas cosas podrán hacerlo ya...
Uaaaauuuu!!! Vaya honor!!! Millones de gracias y abrazos por atender el diario de un demente... Ya estoy de vuelta... Menuda invasión, muchas cosas que contarte... Hope to see you soon!!! Stay wild!!!
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