dimarts, d’octubre 18, 2005

Dulce de vuelta


"Buenos Aires, bella terra", recital poético-musical a cargo de Dinosaurios

De vuelta de nada, y a por todas. Tenía ganas de verme desde otra ventana. Un espectáculo para condensar las canciones que creía que este viaje no había tenido. Y las palabras, sencillas, recitadas con la rapsodia natural argentina, son también mías, por sonreír desde la oscuridad de una segunda fila, donde antes nunca me hubiera situado. El tema de El padrino me remite a una peca inconfundible en el mundo, y una avalancha de carcajadas incomprensibles se ven sofocadas por miradas de reprobación. Y miro a los ojos de mis compañeras. La que entiende porque lo vio también. La que entiende porque desea compartirlo. Y de pronto todo es tan fácil. El tiempo, el espacio...todo es soñar...y empujar tus sueños al abismo que te obliga a cumplirlos. Espero que la montaña rusa en la que se convierten mis días sea en realidad un teleférico.
Al otro lado de la línea telefónica ya no hay suspiros, sino una risa cómplice. Ya no me azora hablar con desconocidos, reírme de la casualidad y mirar de frente a mis preguntas. No es que me hayan contagiado una cierta disciplina de dejarlo todo al albedrío del caprichoso destino, pero ya no me hunde la idea de no controlarlo todo. Porque las sorpresas son el dulce del día. Y me sorprendo a mí misma dando por fin más importancia a un gesto de alguien que se aproxima, una palabra, un guiño, una oportunidad tomada, que a todas las miserias que siguen en mis cinco esquinas. Siguen hablándome desde las páginas, desde la radio, desde las calles y desde los sueños. Siguen estando ahí. Pero, confundida y caótica, siento que la primavera (que dejé en la dirección austral) está a punto de empezar, en medio de un otoño menos melancólico de lo acostumbrado. Gestos importados son las yemas de un árbol lejano, que crecerá en el tiempo. Ni Lenga, ni Ñire, ni arrayán (?)...pero con la corteza tibia y plateada, y la savia color dulce de leche.

4 comentaris:

Anònim ha dit...

Tal vez sea tarde... aunque nunca es tarde como dicen muchos.
El sueño me acecha, pero más me llama el deseo de dejar estas palabras marcadas. Acá quedaran. Escritas. Jamás olvidadas.
La respuesta a una mirada; no solo una simple respuesta sino la adecuada.
Esa peca inconfundible que nada a contracorriente en una naciente primavera que le guiña un ojo curiosa.
Maravillosa compañera de viaje.
Inocente criatura de dulces sueños.
Incansable pareja de baile en esa hermosa vida que recien abre sus radiantes puertas frente a mis ojos.
Ojos que se abren a tanta belleza.
Ojos que sonrien a una linda flor que abre sus petalos...
¿recien empieza la primavera?
Y... claro cielo... es primavera en Buenos Aires...
A lo lejos suena nuestro tango...
¿lo escuchás?

(...)

...acaricia mi ensueño el suave murmullo de tu suspirar. Como rie la vida si tus ojos negros me quieren besar...

Unknown ha dit...

Es un tango, vós ganaste la apuesta... pero nos quedó pendiente la milonga...¿hasta cuándo? ;)

Anònim ha dit...

Mientras esta linda vida nos corra por las venas y tengamos viva esta intensa mirada sabré que podemos llegar hasta donde nos propongamos.
Me acompañarás también en esta hermosa aventura?

Unknown ha dit...

Nunca intento dejar un reto así sólo en palabras. Pero lo más difícil es ganarle el pulso a lo ordinario, ese vapor gris y fantasmagórico que me convierte en fumadora de ilusiones para evadirme sin respirar...
¿Qué más puedo pedir que invitaciones como la tuya?