dimecres, de maig 25, 2005

El ciclo del agua

Pero no era en los campos en lo que estaba pensando Tristano, miraba el horizonte más allá de las cepas de los olivos enfermos y pensaba en este país por el que había empuñado el fusil, si había valido la pena, y mientras tanto recorría con la mirada el paisaje y permanecía reclinado en una silla de tela, de esas de director de cine que le había regalado en broma Daphne en uno de sus cumpleaños, escribiendo la frase de Escarlata O'Hara con un pincel en el respaldo, mañana será otro día, para que él no fuera el director de un cinemascope amargo que se veía desde el proche, sino que pensara que en el fondo en la vida hay algo que merece la pena si el alma no es raquítica, y que es necesario luchar contra el raquitismo de determinados días, porque de repente la fuente empieza otra vez a manar, tú ya no te lo esperabas y qué hermoso, llega un chorro de agua fresca que te inunda, te revigoriza, te arrastra, ¿de dónde viene ese río cárstico, mientras la llanura parecía tan seca, qué meandros subterráneos ha recorrido para llegar hasta ti, para decirte que mañana será otro día?

"Tristano muere" - Antonio Tabucchi

1 comentari:

Anònim ha dit...

no entenc el canvi d'idioma...